Historias Reflexiones

PRIMERA REGLA: NO CONOCERÁS UNA BUENA MUJER EN UNA DISCOTECA .-

Me encontré a una bella mujer en una discoteca . Vestido corto, tatuaje en el hombro, lápiz labial rojo y el vaso de cerveza en la mano.

Tenía mirada de mujer traviesa, de esas que salen con un plan y tienen claro lo que fueron a hacer allí. Eso para mí era perfecto, ya que había salido de casa esa noche con el mismo objetivo.

Me acerqué e hice algo gracioso para llamar su atención. Ella sonrió. Hablamos por unos minutos hasta que vino la invitación a bailar. Apenas sabía que yo era irresistible en ese aspecto. Después de uno o dos tragos pasó entonces el primer beso. Y que beso! El beso fue surrealista. De aquellos con derecho a mordida en el labio, tirón de pelo, mano por dentro de la camisa y lengua en la oreja.

De dos una: o yo era aquella noche el hombre más rico del universo o esa mujer había bebido el triple de lo que bebí en toda mi vida. Fue imposible dejar de besarla toda la noche.

Cuando la dejé en casa y me preguntó si me gustaría entrar no lo pensé dos veces. Sí, fue sexo en la primera cita. La mejor noche de sexo de mi vida. Ahí es donde descubrí que su fuerte no era el beso. Había habilidades aún mayores.

El sol llegó y aún no habíamos dormido. La vida corriendo afuera y yo ahí con esa extraña acostada en mis brazos.
Antes de despedirme, intercambiamos números de celular por mera formalidad. Todo el mundo sabe que parejas que van a la cama en la primera cita no tienen nada que hacer.

Muchos años ya pasaron y esa noche no salió de mi cabeza. Curioso como algunas personas pasan por nuestra vida y no se dan cuenta de que dejaron huellas profundas. Nunca he visto a mi maestra de primaria, ni a mi novia del curso de inglés, pero la mujer que conocí esa noche, nunca salió de mi mente. Sabes, tal vez si hubiéramos ido más despacio las cosas podrían haber sido diferentes. Quién sabe?

Ella ahora mismo está en la cocina, preparando la merienda que nuestro hijo menor lleva a la escuela. Luego va a venir a mi oficina a darme un beso igual al que gané en la discoteca aquella noche. Más tarde recrearemos una vez más nuestro sexo salvaje.

La chica del vestido corto se convirtió en la mujer de mi vida. No sé cómo te va a pasar a ti . Si vas a conocer tu gran amor en la cola del mercado, en tu fiesta de graduación o en el campamento de la iglesia. No sé si van a besarse en la primera cita o tendrán sexo después de la boda.

Lo que si sé es que no hay reglas para todo eso. Vean mi historia. La madre de mis hijos le gusta beber, tiene un tatuaje y es una depravada en la cama. Al mismo tiempo es una madre increíble y una esposa fiel, cariñosa y compañera.

Nuestra sociedad está llena de normas y etiquetas, afortunadamente la mayoría de ellas… no funcionan todo el tiempo.

Autor: Desconocido

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