Noticias

¡Indignante! Activista mexicana y defensora de los derechos de las mujeres fue violada por una policía

Una activista y defensora de los derechos de las mujeres en México denunció ser víctima de violación y malos tratos en una comisaría de su país por parte de una mujer policía. Yndira Sandoval acusó a Claudia Juárez Gómez de someterla y abusar de ella en una celda en Tlapa de Comonfort.

Según informa el medio ‘La Jornada’, la activista se encontraba en la ciudad para dar una conferencia en la Universidad Autónoma de Guerrero sobre violencia de género, pero se accidentó con un clavo y acudió con un compañero a la Clínica San Antonio.

Yndira fue atendida por un doctor que le cobró 900 pesos, pero al no traer dinero, ella salió al cajero para pagar la cuenta. Al regresar al hospital se encontró a seis policías que intentaban detener a su acompañante porque supuestamente se había ido sin pagar.

Aunque la mujer intentó hablar con los efectivos de la policía para explicarles lo sucedido, ellos la subieron al patrullero a la fuerza y entre insulto. En el trayecto, Yndira les decía que estaba herida, pero los oficiales continuaron lastimándola en la misma herida y le preguntaban si le dolía entre burlas.

La activista cuenta que la oficial Claudia Juárez Gómez la agarró de la cabeza y le dijo: “Aquí te vas a chingar, aquí valen verga tus derechos, estás en Tlapa y te voy a enseñar quién manda”. Cuando llegaron a la comisaría ella fue ingresada a una celda donde la mujer policía abusó de ella mientras otra vigilaba desde la puerta.

“Con su brazo derecho me sometió hasta ponerme de rodillas, me tapó la boca y me empezó a tocar mis senos, hasta que llegó abajo, desabrochando mi pantalón e introduciendo su mano izquierda debajo de mi ropa interior tocando mi área vaginal, penetrándome violentamente con sus dedos”, dijo Yndira.

Al salir de la celda, la mujer tuvo problemas hasta para presentar su denuncia y conseguir el parte médico de lesiones y que incluso, ahora debe caminar con un seguridad.  “El hecho que sea una mujer mi agresora, me hace confirmar que nuestros enemigos no son los hombres: es el machismo, es el sistema, es el patriarcado, son las prácticas, es el Estado con rostro de hombre o con rostro de mujer. El hecho que me violara una mujer me confirma que nos está carcomiendo el propio sistema, que normaliza la violencia y nos quiere obligar a pensar que este es nuestro destino. Las instituciones están podridas. Quiero caminar sin miedo; el Estado me pudo haber quitado la seguridad, pero no me va a quitar ni la dignidad ni mi vocación de seguir defendiendo los derechos de las mujeres”, asegura.

Compartir 0

LO MÁS VISTO